Redacción económica – Claves para una redacción exitosa y atractiva

Cuando se trata de escribir es necesario tener en cuenta ciertos elementos que pueden ayudar a que la redacción económica sea ligera, entretenida y de fácil comprensión. Cada idioma tiene sus normas para escribir y sus particularidades para diferenciarse uno de otros. Sin embargo, cada uno de ellos tiene la finalidad de comunicar, de hacer calar una idea y un mensaje a través de la escritura, voz o  incluso señas. No obstante, son muchos los elementos que se pueden modificar en el lenguaje actualmente. Los neologismos, préstamos, eufemismos, construcciones fijas, esquemas sintácticos, entre otros, pueden modificar la estructura del lenguaje e ir destruyendo su forma original. Crear una redacción económica sustancial puede ser un reto, ya que son muchas las variables que se deben considerar.

Crear un párrafo corto, utilizando frases sencillas sin olvidar la importancia de la suavidad no es algo tan sencillo. Sin embargo, cuando la idea se encuentra presente, la creatividad suele fluir de forma natural para dar sentido a los conceptos más diversos y múltiples que toda escritura puede ofrecer. Huir de las trivialidades es lo más recomendable para todo aquel que desee sumergirse en el mundo de la escritura. Independientemente del artículo que se vaya a escribir es esencial despojarse de las frases hechas que suelen quitarle vida a cualquier idea.

Que se debe evitar al momento de redactar

Una redacción económica ejemplar debe elaborarse con sentido de pertenencia con respecto a lo que se pretende escribir. Es por ello que se deben evitar los siguientes enemigos de toda escritura.

  • Neologismo: palabra que se incorpora al idioma sin motivo alguno, por lo general esta se encuentra de moda.
  • Barbarismo: pronunciación o escritura defectuosa de palabras o expresiones.
  • Solecismo: falta de concordancia, orden y construcción hacia la sintaxis.
  • Anfibología: expresión que puede interpretarse de diversas formas.
  • Monotonía: empleo repetido de palabras, frases y vocablos dentro las oraciones, lo cual denota pobreza lingüística.
  • Redundancia: repetición innecesaria de conceptos dentro de una frase u oración.
  • Extranjerismo: palabras adaptadas al español.
  • Vulgarismo: utilización errada del castellano.
  • Cacofonía: repetición consecuente de sonidos desagradables cuando se agrupan un conjunto de palabras.
  • Arcaísmo: utilización de términos antiguos, no propios de la actualidad.

Cada uno de estos elementos debe evitarse a toda costa al momento de escribir, ya que provocan una redacción económica deficiente y desagradable para los lectores. Por otra parte, se deben evitar las frases ociosas u obvias como: luego agrego (no se puede agregar antes) sonrisas en sus labios (no se puede sonreír de otra forma) entre otras. Lo más recomendable es realizar una revisión posterior a la escritura para corregir cada uno de estos errores.

Los errores sintácticos y sus correcciones

Por lo general cual se presentan estos errores en la redacción económica suele ser por fallas en la construcción gramatical,  uso de las preposiciones, gerundios etc. algunos de estos son los siguientes:

  • De acuerdo a: se debe decir de acuerdo con.
  • Cuentas a pagar: corresponde decir cuentas por pagar.
  • A grosso modo: no es necesario colocar el a, solo con la frase en sí es suficiente.
  • Es por esto que: colocar es y que, solo economiza las palabras

Cada uno de estos errores suelen ser muy frecuentes dentro de cualquier redacción económica. Lo más pertinente es tratar de reducir las equivocaciones al mínimo para lograr una escritura exitosa. Escribir un texto claro cuya síntesis sea precisa y concreta puede ser más significativa que un texto donde se incluya un lenguaje de relleno, superfluo y sin contenido

No suele existir una  redacción económica en el mundo que no utilice en algún momento el verbo haber. Sin embargo, se debe tener en cuenta su uso. Cuando no se encuentra en funciones auxiliares, se debe emplear en tercera persona del singular y cuando indica existencia, se debe conjugar en tercera persona del singular. Por otra parte, el uso de los  verbos irregulares son frecuentes y lo más pertinentes para usarlos es proceder con anticipación a su conjugación.

Acentuación de los monosílabos y de las mayúsculas

La acentuación es uno de los aspectos más importantes en la redacción económica, ya que la falta de la tilde le puede cambiar el sentido a cualquier palabra e incluso oración. Uno de los errores más comunes es dejar de acentuar las mayúsculas. Sin embargo, siguen siendo las mismas palabras por lo que se deben acentuar. Con relación a los monosílabos todo depende del contexto dentro de la oración, ejemplo de ello son los siguientes:   

  • Té: sustantivo. Hierba y bebida.
  • Te: pronombre personal
  • Más: adverbio de cantidad
  • Mas: Conjunción. Equivale a pero.
  • Sí: Adverbio de afirmación y pronombre personal.

  • Si: Conjunción que indica condicionalidad.
  • Aún: Adverbio. Equivale a todavía.
  • Aun: Adverbio. Es igual a incluso o hasta.
  • Dé: del verbo dar.
  • De: preposición.
  • Sé: del verbo ser, imperativo
  • Se: forma pronominal.
  • Él: pronombre personal.
  • El: artículo.
  • Mí: pronombre reflexivo.
  • Mi: adjetivo posesivo y nota musical.
  • Tú: pronombre personal.
  • Tu: adjetivo posesivo.
  • Qué: pronombre interrogativo o exclamativo.
  • Que: pronombre relativo.

Dependiendo de su uso se acentúan por lo que se debe tener presente cuando y de qué forma se usan al momento de escribir o realizar una redacción económica coherente.

Recomendaciones sobre la escritura

Existen muchas reglas gramaticales que pueden contribuir a crear una redacción económica perfecta. Sin embargo, algunos tips además de los técnicos pueden ayudar a crear un texto divertido, entretenido e informativo. Entre ellas se encuentran:

  • siempre se debe escribir acerca de un tema que guste y de lo cual se sepa
  • pida ayuda si no conoce del tema que quiera desarrollar
  • ser espontáneo no significa violar las normas gramaticales. Se deben respetar.
  • Revise la puntuación y todo el escrito en general.
  • Emplee palabras sencillas y cortas
  • no incluya adjetivos que no aporten al texto
  • busque en distintas fuentes
  • el texto debe incluir alguna novedad
  • organice de forma prioritaria las ideas a desarrollar

Redactar no solo se trata de cumplir con las normas del idioma y del lenguaje, sino también de crear nuevos escritos que puedan interesar a una audiencia y hacer que estos nunca se aburran al momento de leer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *